El salto de San José a la fama – Padre de la fé

El salto de San José a la fama – Padre de la fé

Este artículo también está disponible en: Inglés, Italiano

San José siempre aparece en las representaciones navideñas durante Adviento y Navidad e incluso tiene una solemnidad especial en su honor, el Día de San Jose, celebrada el 19 de Marzo. Nos olvidamos de él tan a menudo que San Juan Pablo II decidió escribir una doctrina especial sobre su papel como padre adoptivo de Jesus. Este ensayo argumenta que San José nos enseña algunas cosas fundamentales sobre la naturaleza de la fe que no podemos olvidar.

En el drama de la Encarnación Jesús es, por supuesto, la estrella. Así son los alumbramientos. Todos los ojos están puestos sobre el bebé. Sin embargo, la co-estrella siempre es la mamá. Sin su amor y su esfuerzo, el acontecimiento no hubiese sucedido. En este caso, sin la fe de la madre el nacimiento tampoco hubiese sucedido. De acuerdo al evangelio de San Lucas, un ángel trajo a Maria las sorprendentes noticias.  Ella creyó lo increíble y dijo “que así sea”.

Sin embargo, también hay un actor secundario en el drama.  Cierto, José no era el padre biológico, pero el mesías tenía que ser de la línea real de  David. En el antiguo Israel, el clan al que pertenecía el niño era determinado por el de su padre. Así que fue Jose quien legalmente unía Jesús a la casa de David. Es debido a Jose que la familia tiene que partir hacia Belén para el censo para que se cumpliera la profecía.

Dios eligió cuidadosamente a la mujer que sería la Madre de su Hijo y también fue igualmente cuidadoso para elegir a su padre adoptivo. Los genes no son lo único que los padres pasan a sus hijos. Jesús, en su humanidad, tuvo que crecer en sabiduría edad y gracia (Lucas 2:52). José fue responsable de gran parte de este crecimiento. José fue el modelo masculino de Jesús. Jesús aprendió muchas cosas de Jose, incluyendo el oficio que practico por unos veinte años.

st joseph w child statue estatua san jose con niño jesus

Sin embargo, hay cosas más importantes que Jesús aprendió de Jose. Puesto que Jose era un hombre justo, un hombre honesto, un hombre valiente, un hombre con integridad. Su prometida estaba embarazada, pero no de él. Imagínate la vergüenza, el dolor y el enojo que debió experimentar asumiendo lo que cualquiera hubiera asumido en esa situación. Su integridad no le permitía casarse con una adultera y pretender que el bebe era de suyo. Tampoco iba a exponer a la mujer que amaba a la vergüenza y el castigo. No dejó las cosas para más tarde ni perdió el tiempo con discusiones inútiles. Tomó la difícil decisión de divorciarse de Maria en secreto.

Entonces llegó el mensajero. En el evangelio de San Lucas hubo una Anunciación angelical a Maria. En el primer capítulo de San Mateo, se nos dice que José también recibió un mensaje angelical. Su nombre era el mismo que el del más grande soñador del Antiguo Testamento. Tal vez por eso su anunciación le llegó en sueños.

Maria es conocida por su fe. Cuando se le dijo lo increíble, ella creyó.

José también fue conocido por su fe. A él también se le dijo algo increíble y se atrevió a creer. Su respuesta de fe implicaba tomar acción – cambió sus planes, recibió a Maria en su hogar y aceptó la responsabilidad de cuidar a este niño especial. Tengamos presente que Maria no necesitó de una revelación para estar segura que esta era una concepción virginal. Por otro lado, todo lo que José sabía es lo que le había dicho un ángel en un sueño.

¿Piensa que, especialmente cuando las cosas se pusieron difíciles, se sintió tentado en algún momento a dudar de esta experiencia? Después de todo, ¿no se supone que las puertas se abran solas cuando un plan es de Dios? Sin embargo, cuando llegaron a Belén, las puertas de los albergues se cerraron en su cara. Si este fuera el hijo de Dios, ¿no se supone que Él debería proveerle un cuarto?  Y si este fuera el hijo de Dios, ¿no debería haber hecho retroceder a los matones de Herodes?

Luego, el ángel apareció nuevamente en otro sueño: “huye a Egipto con Maria y el bebé”.

¿Qué no era suficiente caminar 70 millas hacia Belén con una mujer embarazada? Si era obra de Dios, ¿no debía haber una forma más fácil?

José pudo haber tenido estos pensamientos. Yo los habría tenido. El punto es que Jose creyó y actuó. Y cuando el ángel apareció la tercera vez y le dijo que iniciara el largo viaje de vuelta  a Nazaret el actuó nuevamente.

Ciertamente Jose caminó mucho. De Nazaret a Belén, de Belén a Egipto y luego de vuelta. Pablo dijo que caminamos por fe no por lo que vemos. Jose es un modelo de fe por que sigue caminando aun en la oscuridad. 

Este artículo fue publicado originalmente en “Our Sunday Visitor” como una reflexión sobre las lecturas para el Cuarto Domingo de Adviento,  Ciclo A  (Isaías 7:10-14; Salmo 24; Romanos 1:1-7; Mateo 1:18-24), para la Solemnidad del Día de San José, 19 de Marzo (2 Samuel 7:4-16; Salmo 89, Romanos 4:13-22 y Mateo 1:16-24) y para la fiesta de San José Obrero el 1 de Mayo.  La Exhortación Apostólica de San Juan Pablo II sobre San José,  «Redemptoris Custos», puede encontrarse en el siguiente link. Traducción al español realizada por Miguel Carranza.

 

No Comments

Post A Comment